Desperté en
medio de todas las rocas duras y pesadas, y entre especies de metales filosos y
fríos, sentía mi cuerpo muy débil y muy dolorido mientras trataba de moverme
entre todos los escombros sin caso alguno y en esos momentos escuchaba como se
rompían más partes de la cueva en la que estaba atrapado, corría el tiempo y se
escuchaba más la muerte absoluta, deje de tratar y me quede mirando el techo
del lugar con la poca luz que había, pensaba…” que paso?...porque estoy
aquí?...no me acuerdo…yo…yo…y…y…” en ese momento me di cuenta de la aterradora
verdad, no sabía quién era, no recordaba mi nombre y solo pensarlo me dolía, me
desesperaba…me aterraba, no sabía que paso conmigo, ese sentimiento que sentí
en ese momento fue de TOTAL RENDICION, de que valía hacer un esfuerzo para
salir?, gastaría lo poco de fuerzas que tenía, tenía poco tiempo y eche la
mayor parte por pensar en lo que sucedió y si salía…que haría? No sé quién soy
ni que paso, estando lastimado de la forma que estaba no aguantaría mucho a
pie, eche mi vida a mi suerte pero en ese momento de completo silencio, una voz
angelical de una pobre chica atrapada pidiendo ayuda no muy lejos de donde yo
estaba y decía.
-Satou!...estas
bien?! Ayuda!...no puedo moverme!...tengo una roca muy grande sobre mí!...no
quiero estar sola…no quiero estar sin ti!!...- esas palabras por alguna razón me motivaron a intentar salir
sin importar si moría o no tenía fuerzas, mi instinto era mucho como el de
animal, debía salvarla pero las rocas del techo cayeron.
Las rocas
caían con tal fuerza tapando todo, seguía luchando por salir hasta que logre
zafarme, pero unas rocas del tamaño de pelotas cayeron en mi cabeza, aun
manteniéndome de pie miraba a todos lugares desorientado tratando de buscar a
esa chica con desesperación y escuche su
grito de dolor cerca detrás de mí y gire rápidamente lanzándome a sacarla antes
de que las rocas terminen con ella, llegue y la vi, su hermoso rostro cubierto
de sangre que salía de su frente y rocas aplastando sus piernas, eran grandes,
imposibles de mover pero hice el intento empujándolas con fuerza moviéndolas a
un lado y la levante teniéndola en mis brazos y le dije.
-estoy
aquí…ahora te sacare…-la mire fijamente cubriéndola-
-sonrió y
toco mi mano débilmente y dijo- Satou…sabía que vendrías por mi…
Esa feliz
sonrisa en medio de esta destrucción, era resplandeciente y cálida como si nada
estuviera mal, con su voz algo débil pero tan hermosa como su pelo castaño y
ojos azules, quería quedarme con ella y no soltarla, sin importar si nos
aplastaban las rocas, sentí esa sensación apenas verla…a lo que llaman
felicidad y más creo…pero.
-aaaaaahhhh!!!...-grito
de dolor y yo reaccione rápido, buscaba la salida desesperadamente, no iba a
dejar que muera aquí, vi una débil luz a lo lejos y corrí rápidamente hacia
ella, no importaba donde me llevara, era mejor que esta muerte directa.
Salí con ella
en brazos y todo se derrumbó detrás nuestro haciendo una nube de humo, caímos
al suelo sobre el césped verde, levanté un poco la mirada viendo donde
estábamos y era en medio de un bosque hermoso, mire la cueva tapada totalmente
en eso ella toca mi mejilla con cariño y la miro, note que me veía con la
mirada perdida y me dijo.
-Estas
lastimado Satou?...estas herido?...contéstame si?...-aun con la mirada perdida
sonreía y le conteste-
-Eres…ciega?...-la
miraba sorprendido mientras tras escuchar mis palabras su rostro cambiaba de una mirada feliz a una triste y
le empezaron a brotar de sus ojos unas pequeñas lagrimas brillantes como
diamantes-
-Mientras sus
lágrimas caían hiso una sonrisa forzosa-…e-está bien….si…soy ciega y me llamo…-con
sus débiles manos sostuvo mi rostro y movió la cabeza hacia mí como si me
miraba mientras aun le caían lagrimas cubiertas de tristeza de sus débiles ojos
azules-…Nana Katsuki…
-Nana…quiero
saber…c-como me llamaste?...me conoces?...-la mire directamente a sus ojos
perdidos sosteniéndola con delicadeza-
-Si…te
conozco ase…tiempo…te llamas…-cerro sus ojos tristemente y empezó a caerle más
lágrimas y sus labios temblaban tratando como de tenerlos
cerrados-Satou…Matsukiri…y…aaaahhh…empezó a gemir de dolor mientras que de su
boca caía sangre lentamente-
Quede
sorprendido al verla, busque sin perder tiempo la causa del dolor tremendo que
sentía, cuando la gire, en su espalda tenía clavada un gran pedazo de metal, lo
agarre despacio el material metálico, vi que mis uñas eran largas y afiladas
color negra, estaba atónito con todo lo sucedido pero aun así agarre el metal y
en ese instante de su boca empezó a escupir el líquido color escarlata.
Ver su estado
me aterro y solté el objeto que la hería, supe que si se lo quitaba moriría
rápidamente, pero sino sería lo mismo y sufriría más hasta morir, si tenía que
elegir cometería un grave error.
-Q-que…debo hacer?...que?...-estaba
totalmente inútil en la situación-
-je…je…-sostuvo
mi mano y la mire-…no te…preocupes…has hecho…lo que…pudiste…siempre
me…rescataste…y estuviste a mi…lado…-sonrió felizmente con esfuerzo-
-P-por…porque
sonríes?...estas por morir…que éramos que me conoces Nana…dímelo…-la mire
fijamente-
-Haciendo lo
posible para respirar mientras caía mas sangre de su boca dijo-no te preocupes
Satou…solo ve…al pueblo greendays…busca cerca de allí…mi casa…-sonrió
débilmente- nuestra casa…es la única…con color único..aaahh…
-Nuestra
casa…acaso…nosotros…-la mire tristemente y la sostuve sabiendo que no podía
hacer nada abrazándola-Nana…me quedare hasta…
-Lo
se…-sonrió acariciando mi mejilla mientras que el color azul de sus ojos se
apagaba lentamente- acércate…si?...
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